
Con la incorporación de un camión distribuidor Casale, Villa Trigo redujo un 40% el costo de repartir cada tonelada de alimento en el corral El Cerro, destacó la gerenta ganadera de la empresa, Babel Erro, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
La empresa gestiona El Cerro desde hace un año y medio. Es el quinto corral que incorpora y está a 80 kilómetros de su base en Dolores, lo que planteó dos desafíos: la distancia y la necesidad de dar autonomía y respaldo al equipo, sostuvo. Y advirtió que «el sistema no puede esperar una rotura el tiempo que nos lleva solucionarla a 80 kilómetros».
Junto con la familia Viganó, la firma identificó los “cuellos de botella” del sistema para anticiparse a ellos, señaló. Así se incorporaron el camión Casale, un moledor de fardos, mejoras en la sistematización del agua y sombras, que la gerenta calificó como “imprescindibles”.
El Cerro tiene una capacidad instantánea de 7.000 cabezas, igual que Media Lucha, otro corral de la empresa, pero en el doble de área. Eso vuelve más desafiante la distribución de la comida para la misma cantidad de animales, apuntó.
Para alcanzar la eficiencia de sus otros corrales, Villa Trigo trabaja sobre tres ejes, indicó Erro. El primero es el manejo de las dietas, con el asesoramiento del nutricionista Bernardo Mendiola, que abarca desde los insumos y el tamaño de picado hasta la medición de consumos.
El segundo es el manejo diario, desde que llega el animal hasta que se va, para potenciar el bienestar animal. “Animales tranquilos y sin alteraciones en su rutina permiten llevarlos a la mayor productividad posible”, valoró. El tercero es la medición de costos.
Indicó que hasta hace un mes y medio, la distribución se hacía con dos mixer, dos operarios y un palero, en unas cinco horas y media. El camión, de la marca brasileña Casale, permitió bajar un 40% el costo de repartir cada tonelada, ahorrar combustible y otros costos operativos.
La gerenta destacó además la homogeneidad en la distribución en los comederos. Junto con Corporación de Maquinaria SA (Comasa), la empresa determinó el tiempo de mezclado óptimo a partir de datos propios.
Media Lucha, que hoy opera con un solo mixer, está en proceso de ampliación. La empresa evalúa si replicará la solución de El Cerro o si optará por camiones más chicos, agregó.
«No es un modelo que podamos replicar en todos los lugares, tenemos que evaluar las particularidades de cada sistema», sostuvo Erro.
Resuelto el reparto, el siguiente punto a atacar fue la fibra. El moledor de fardos permitió ajustar las dietas y hacerlas más energéticas, en línea con el resto de los corrales, explicó. Hoy El Cerro ya muestra valores “muy similares” a los de Media Lucha, afirmó.
Antes el costo operativo se calculaba por animal y en forma global para la empresa. Hoy se mide corral a corral, porque cada sistema tiene particularidades y pocas variables pueden cambiar rápidamente ese número, remarcó Erro.
Como ejemplo citó la limpieza de corrales. Antes se hacía una vez al año e impactaba en un solo ciclo. Ahora se repite a lo largo del ciclo de los animales, lo que diluye el beneficio durante todo el año, precisó.
Con la reposición, los granos y el precio de venta definidos por el mercado, donde el margen de maniobra es “leve”, la gerenta destacó en que las oportunidades están puertas adentro, tanto para bajar costos como para aumentar productividad. «Son una sumatoria de cosas que hacen que el costo interno lo podamos bajar cada vez más», dijo.
La empresa trabaja en mostrar a los equipos no solo cómo hacer las cosas, sino para qué, en un negocio que funciona los 365 días del año, subrayó. Erro trazó un paralelo con el tambo: «En el corral te enterás del problema 120 días después». Por eso, el compromiso con la mejora debe ser diario, enfatizó.
Y adelantó que la próxima apuesta “fuerte” es el uso de los efluentes, líquidos y sólidos, para riego y para su incorporación en campos agrícolas. Villa Trigo acumula una base de datos de ocho años que le permite expresarlos en equivalente de fertilizante.
La empresa ya produjo colza y maíz bajo riego sin fertilizantes, solo con efluentes, afirmó Erro. Acotó que Estados Unidos y Brasil ya tienen el proceso estandarizado y valorizado. «Es una economía circular: sacamos del corral un producto que hoy es un problema, pero que tiene un impacto impresionante en los campos agrícolas», resaltó la gerenta.
En la jornada, Santiago Saint Girons presentó datos de la empresa sobre el costo del proceso, desde la extracción del estiércol de los corrales hasta su aplicación en chacra, llevado a equivalente de fertilizante. Sin embargo, todavía falta afinar ese número para contar con una cifra sólida, concluyó Erro.

