
Los productores vinculados a corrales de engorde están cerrando compras de proteína con tres y cuatro meses de anticipación, buscando asegurar entrega antes que el menor precio. Así lo señaló Luis Pedro Olaso, director de Megaagro Trading, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
«Me da la impresión de que el negocio no está tanto en el precio exacto de compra, sino en la garantía de tener la mercadería comprada y con seguridad de entrega», señaló.
En maíz, la empresa trabajó este año simultáneamente con origen argentino, paraguayo y brasileño. Olaso explicó que Argentina resulta el más caro: US$ 210 por tonelada en origen, que llega a Uruguay cerca de US$ 280 por tonelada con flete. El paraguayo se ubica en torno a US$ 260 por tonelada por contenedor y US$ 275 por camión, mientras que la oferta brasileña se redujo en Río Grande do Sul.
Pese a este panorama, Olaso no prevé problemas de abastecimiento hacia fin de 2026, ya que Argentina puede responder rápido por vía terrestre. «Si no hay más remedio, venimos con esto. Es un plan B», afirmó.
Los valores del maíz importado, entre US$ 270 y US$ 280 por tonelada, elevan el piso de los cereales de invierno destinados a alimentación animal, generando competencia con exportación, molinos y malterías.
Sobre el área uruguaya, Olaso estimó una base de 300.000 a 350.000 hectáreas de maíz, sin margen para expandirse a cualquier ambiente por restricciones productivas ya evidenciadas en campañas anteriores. La mayor siembra de segunda ayudó a escalonar la oferta y moderar oscilaciones de precio. «Este año el maíz osciló entre US$ 250 y US$ 270 por tonelada, pero no pasó de US$ 180 a US$ 300», ejemplificó.
El consumo de los corrales supera 1 millón de toneladas de alimentos, con estimaciones de mercado de entre 1,2 y 1,5 millones de toneladas. A eso se suma la demanda de exportación de ganado en pie, lechería y avicultura. «Son muchos jugadores que han ingresado al negocio», resumió Olaso.

