
La reactivación de la actividad industrial llevó la faena vacuna nuevamente por encima de las 44.000 cabezas y fortaleció la demanda por ganado gordo, en momentos en que la oferta de campo todavía permanece “limitada”.
La disponibilidad de ganado aumentará desde la primera quincena de noviembre, y podría ser absorbida si se mantiene el actual nivel de faena, señaló el director de Escritorio Arrospide, Diego Arrospide, en Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Valoró que el procesamiento de 44.399 vacunos en la última semana comienza a mostrar una normalización de la actividad industrial. “Creo que empieza a haber una normalización de la actividad industrial, a partir de lo que es una época tan importante como la primavera para todo el sector productivo”, dijo.
El cambio está relacionado con el regreso a la faena de plantas importantes que permanecían detenidas, lo que permitió aumentar el procesamiento semanal en más de 10.000 animales y recuperar un nivel más acorde con esta época del año.
Para Arrospide, la particularidad es que la demanda reaccionó antes que la oferta. Si bien comienza a observarse una “mayor” disponibilidad de ganado, todavía no tiene una magnitud “suficiente” como para generar una presión “importante” sobre el mercado, acotó.
A esto se suma la expectativa por el regreso de cuadrillas Kosher hacia fin de mes y la faena vinculada a la cuota, factores que contribuyen a sostener la demanda. “En definitiva, la misma tendencia de firmeza y buena demanda empieza a normalizar un mercado”, indicó.
La situación forrajera también explica por qué la oferta de campo todavía permanece relativamente contenida. Arrospide señaló que hay una realidad dispar entre regiones y que la primavera presenta aproximadamente un mes de atraso.
Agregó que los campos naturales están “”más brotados, pero todavía no alcanzaron “un volumen importante” mientras las pasturas también muestran una evolución demorada. Las bajas temperaturas, la nubosidad y la falta de días soleados durante buena parte de octubre limitaron la producción de forraje.
La mayor demanda industrial, frente a una oferta que todavía no reaccionó con la misma intensidad, se trasladó a los precios del ganado gordo. En novillos, Arrospide señaló una referencia promedio de US$ 5,95 por kilo, con negocios que se concretan frecuentemente alrededor de US$ 5,91 y valores que pueden alcanzar US$ 6 por kilo para animales especiales y pesados.
Para las vacas mencionó un promedio de US$ 5,58 por kilo, con máximos cercanos a US$ 5,68 para animales especiales, pesados y con carcasas superiores a 240 kilos.
La vaquillona también presenta una demanda importante, en un mercado donde el abasto compite por la categoría. Los valores mencionados por Arrospide se ubican en torno a US$ 5,84 por kilo, con negocios que pueden llegar a US$ 5,87 y hasta US$ 5,90 para animales especiales y pesados.
Pese a la recuperación, Arrospide no espera una escalada significativa adicional de los precios. Su escenario para las próximas semanas es de firmeza y estabilidad alrededor de los actuales valores, considerando también la relación entre el valor de la tonelada de carne exportada y el precio del novillo. “Parecería ser que estos niveles de precios son muy buenos para el productor, lo conforman y el productor vende. No hay especulación de ningún tipo”, afirmó.
Otro elemento que caracteriza al mercado de este año es la importancia del ganado proveniente de corrales. Arrospide señaló que el corral ha sido uno de los principales componentes de la faena, mientras el ganado disponible en el mercado spot funciona como complemento.
La siguiente etapa comenzaría a observarse durante noviembre. De acuerdo con Arrospide, desde la primera quincena de noviembre debería empezar a crecer con mayor claridad la oferta de ganado gordo proveniente de campo, acompañando la evolución de las pasturas y las necesidades comerciales de los productores.
Sin embargo, no espera que ese aumento necesariamente genere una presión bajista sobre los precios. “Me da la sensación de que esta faena que tuvimos esta semana pasada, de 44.000 reses, va a seguir con flecha hacia arriba”, sostuvo.
Si esa tendencia se consolida, el incremento de la oferta podría ser absorbido por una industria con mayor actividad. “Más allá del crecimiento en la oferta, va a ser absorbido y no va a tener una incidencia directa en los valores del mercado”, proyectó.
De esta forma, Arrospide espera que noviembre encuentre al mercado con más ganado de campo disponible, pero también con una faena creciente, una combinación que permitiría mantener la firmeza de los valores después de la recuperación observada en las últimas semanas.

