
Los animales que ingresan con 370 kilos y salen con 550 kilos en 120 días resumen el desempeño del corral El Cerro, detalló el asesor de Villa Trigo, Bernardo Mendiola, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El análisis se presentó en una jornada sobre ganadería intensiva en el establecimiento El Cerro. La organizaron Pasture Genetics, Corporación de Maquinaria SA (Comasa) y Villa Trigo.
La actividad buscó mostrar la unidad de producción de la empresa, con foco en el desempeño productivo, la operativa y los fundamentos técnicos del negocio, comentó Mendiola.
«Es una empresa que apunta mucho a la excelencia en los resultados productivos, a optimizar procesos y el funcionamiento», sostuvo. Esa es la fortaleza para que el negocio sea “rentable”, pero también “estable y proyectable” en el tiempo, agregó.
El asesor sostuvo que la empresa lleva una base de datos detallada por lote, con “mucha” información acumulada. Los animales entran en promedio con 370 kilos y salen con 550 kilos, tras periodos de encierre de unos 120 días.
Las ganancias diarias se ubican en torno a 1,5 kilos por animal. La eficiencia de conversión ronda los siete kilos de alimento por kilo de peso ganado, precisó.
Por la zona del país, el grueso de las dietas se basa en maíz, con algo de grano de trigo y de cebada, indicó el asesor. Se trabaja con un programa de tres dietas: dos de adaptación durante los primeros 22 a 25 días y luego la de engorde, que se mantiene el resto del ciclo.
«Son dietas con alta proporción de almidón y la menor inclusión de fibra posible», afirmó. Y enfatizó que el objetivo es “maximizar” la ganancia, lograr “buenas” eficiencias de conversión y obtener animales con la terminación y calidad que demanda la industria.
El Cerro tiene una capacidad instantánea de 7.000 cabezas. Es el último corral que incorporó la empresa, bajo régimen de arrendamiento, y la actividad se desarrolla desde hace cerca de dos años, apuntó.
En la jornada, Pasture Genetics presentó un material de avena (URS Altanera) pronto para cosecha. Mendiola destacó la expectativa de rendimiento invernal, del orden de 10 toneladas de materia seca por hectárea. «Eso hace, en primer lugar, que podamos contar con una fuente de fibra a un costo muy razonable», remarcó el asesor.
Por la época en que se picaría, el cultivo aparece además como un recurso para completar los volúmenes de fibra, que en ese momento del año suelen escasear en los stocks, consideró. Mendiola también lo planteó como alternativa para esquemas de recría, por tratarse de un forraje de calidad media a buena. Incluso, agregó, para sistemas de destete precoz a corral, cada vez más difundidos.

