
El mercado de la carne atraviesa desde 2020 una etapa de precios “altos” pero con “alta” volatilidad, marcada por la pandemia, la peste porcina y la caída de stock en Estados Unidos (EEUU). Así lo indicó el expresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC) y asesor privado, Federico Stanham, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Stanham participó de la tercera edición de Lidera, actividad organizada por Angus Uruguay, donde expuso sobre la cadena agroindustrial cárnica. La volatilidad de estos años “obliga a revisar” constantemente el escenario internacional, para entender hacia dónde canaliza Uruguay su oferta exportable, sostuvo.
Destacó que apenas cinco mercados —China, EEUU, la Unión Europea, Israel y, en menor medida, Canadá y Brasil— concentran el 90% de las exportaciones uruguayas de carne. La evolución de la oferta y la demanda interna de esos países define directamente el negocio cárnico local, dijo.
Sobre la escasez de ganado en EEUU, Stanham se mostró cauto respecto a que se trate de una tendencia irreversible. Consideró que «es una situación de valor tan alto del ganado en Estados Unidos que pensar que no haya quien se interese en la producción parece difícil». Agregó que la baja oferta ya lleva casi tres años y que podría extenderse uno o dos años más. Es prematuro «decir que esto vino para quedarse», señaló.
Consultado sobre las oportunidades para Uruguay, el ex titular del INAC indicó que pasan por “mejorar” el acceso a mercados asiáticos —tarea en la que el gobierno viene trabajando, según remarcó— y por evaluar un aumento de la producción de carne. Precisó que ese crecimiento depende de incrementar la producción de forraje y la terminación del ganado, factores que permiten capturar más valor en los mercados de destino.
Respecto al segundo semestre, Stanham afirmó que en el corto plazo «parece muy poco probable que los precios caigan», aunque reconoció que persisten factores de incertidumbre global que podrían modificar ese escenario.
El asesor también se refirió al sistema de tipificación de canales, que calificó de “obsoleto” por basarse en la terminación en grasa. Apuntó que países como Australia y EEUU ya trabajan con atributos “objetivos”, como el marbling y el área de ojo de bife, y que Argentina avanza en la misma dirección. Consideró que un sistema de medición “más preciso” permitiría orientar “mejor” la producción y “capturar” más valor en el mercado.
Sobre el uso de inteligencia artificial en la toma de decisiones del sector, Stanham reconoció que aún no ha profundizado en la herramienta, pero subrayó que «parecería que es fundamental por la capacidad de análisis de información que permite acelerar muchísimo los procesos de analizar y tomar decisiones».

