
El gobierno brasileño analiza medidas diplomáticas, comerciales y legales para intentar revertir la decisión de la Unión Europea de excluir al país de la lista de proveedores habilitados de carne y productos cárnicos. La restricción entrará en vigor el 3 de septiembre y Brasil no descarta recurrir al sistema de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC) o al Acuerdo Mercosur-UE.
Brasil podría llevar ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) la decisión de la Unión Europea (UE) de excluir al país de la lista de proveedores autorizados para exportar carne y productos cárnicos al bloque. El gobierno brasileño cuestiona el procedimiento seguido por las autoridades europeas y considera que la medida también podría tener una dimensión proteccionista.
La exclusión, anunciada en mayo, entrará en vigor el próximo 3 de septiembre y responde, desde la perspectiva europea, a insuficiencias en las garantías presentadas por Brasil respecto al cumplimiento de las nuevas exigencias de la UE sobre el uso de antimicrobianos en la producción animal, según informó Globo Rural.
Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil sostiene que durante el proceso no existió un diálogo técnico suficiente que permitiera corregir eventuales deficiencias antes de adoptar una medida que implica el cierre del mercado.
En una carta remitida a la Cámara de Diputados, el canciller Mauro Vieira señaló que Brasil mantiene abiertas distintas alternativas en caso de que la UE no revierta su decisión antes de que comience a regir la restricción.
“Si la decisión de la UE no se revoca antes del 3 de septiembre de 2026, el gobierno brasileño no descarta adoptar medidas diplomáticas, comerciales y legales para impugnar y revertir la decisión de la Unión Europea”, indicó el documento citado por Globo Rural.
La eventual respuesta dependerá del avance de las negociaciones entre ambas partes. Entre las posibilidades consideradas por Brasil se encuentra recurrir a los mecanismos de solución de controversias de la OMC y utilizar instrumentos vinculados al Acuerdo Mercosur-UE.
El gobierno brasileño también puso sobre la mesa la posibilidad de que existan componentes proteccionistas detrás de la decisión europea. Itamaraty señaló que sectores contrarios al Acuerdo Mercosur-UE respaldaron y celebraron la exclusión de Brasil.

