
La escasez de ganado gordo dejó de ser un “fenómeno estacional” para convertirse en un “problema estructural” del mercado ganadero. Así lo señaló Carlos Jaso, de la firma Jaso & Jaso, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
«Ya pasa a ser un tema más estructural. No solamente pasa a ser un tema de invierno, de clima, de piso, de llueve, no llueve», consideró. Los invernadores llegaron a un punto en el que directamente venden los novillos que tenían en los corrales, sin reponerlos.
En ese contexto, lo único que se sigue invernando son las vacas. Jaso explicó que “muchos productores” encontraron en la vaca preñada un mercado más atractivo que el de la invernada tradicional, lo que generó «un reacomodo en función de esa atracción tan grande que está haciendo la industria».
Se ofertó novillo gordo en general a US$ 6, con máximos de hasta US$ 6,10 para lotes especiales, muy escasos. La vaca “buena” cotizó en el entorno de US$ 5,60, y las especiales de carcasa pesada llegaron a US$ 5,70.
Sobre la vaquillona, el consignatario apuntó que el valor es “más disperso” porque el producto se destina básicamente al mercado interno y también está escaso, por lo que recomendó seguir la evolución “día a día”.
Consultado por la reposición, Jaso remarcó que los valores siguen empujando al alza pese a que el mercado creía haber tocado techo. «Llegamos un poco a los techos y vienen nuevos remates y esos techos se perforan y siguen», afirmó. Y atribuyó la tendencia a una primavera con condiciones de agua dispares según la zona, que sostiene la demanda de reposición.

