
La incorporación masiva de granos en los sistemas de producción está modificando la estructura de la ganadería uruguaya y acelerando un proceso de intensificación que parece no tener marcha atrás. La creciente integración entre agricultura y ganadería, el aumento de la producción de terneros y un escenario internacional favorable para la carne vacuna están creando las condiciones para que el sector continúe “expandiéndose” en los próximos años. Así lo señaló el director ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin), Álvaro Ferrés, tras participar en la tercera Jornada Ganadera organizada por la Asociación Agropecuaria de Dolores, en una entrevista con Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Planteó que el “principal” cambio que vive hoy la ganadería proviene de la agricultura y, especialmente, de la incorporación del grano como herramienta para intensificar la producción. A su entender, los agricultores han aportado una nueva dinámica al negocio ganadero, incorporando inversión, tecnología y una forma distinta de gestionar los sistemas productivos. “Hoy el nuevo protagonista de la ganadería es el agricultor”, dijo.
Explicó que la utilización de concentrados ya no está limitada únicamente a la terminación de animales en corrales de engorde. Actualmente, el grano forma parte de distintas etapas del ciclo productivo, desde la cría mediante destete precoz hasta la recría y la suplementación previa al ingreso de los animales a los corrales. Indicó que esa transformación impulsa una creciente profesionalización de los sistemas ganaderos. “El uso de concentrados ya está incorporado en toda la cadena y eso no tiene marcha atrás”, sostuvo.
Ferrés remarcó que este proceso se refleja claramente en departamentos con “fuerte” desarrollo agrícola, como Soriano, que hoy lideran la venta de ganado gordo en el país. A su entender, la integración entre ambas actividades permitió “acelerar” la producción de carne y “mejorar” la eficiencia de los sistemas.
También, el director ejecutivo de Aupcin estimó que entre 800.000 y 900.000 vacunos tienen actualmente algún grado de contacto con sistemas de alimentación a base de granos. Esa cifra representa aproximadamente entre un 35% y 40% de la faena nacional, porcentaje similar al observado en Australia. “Uruguay ya está cerca de los niveles de terminación a corral que tiene Australia”, afirmó.
No obstante, Ferrés aclaró que el crecimiento de la intensificación tendrá un “límite natural”. Y consideró “poco” probable que la totalidad de los novillos o de las vaquillonas se terminen en corrales, ya que la producción a pasto continuará ocupando un lugar “relevante” dentro de la ganadería uruguaya.
En ese sentido, el empresario sostuvo que el número de animales terminados mediante sistemas intensivos todavía puede seguir aumentando, aunque sin llegar a reemplazar completamente los sistemas tradicionales. “Habrá más animales en corrales, pero Uruguay seguirá teniendo una importante producción a pasto”, señaló.
Otro de los temas abordados por Ferrés fue la capacidad instalada de la industria frigorífica y su relación con la exportación de ganado en pie. Sostuvo que la capacidad ociosa existente es consecuencia de decisiones de inversión adoptadas por las propias empresas frigoríficas durante los últimos años y no puede trasladarse como una responsabilidad del productor.
Además, el directivo de Aupcin defendió el papel que cumple la exportación en pie como herramienta para estimular la producción de terneros y aumentar el rodeo nacional. “La exportación en pie es parte de la explicación de por qué Uruguay viene produciendo más de tres millones de terneros hace varios años”, dijo.
A la vez, Ferrés remarcó que el mercado está “curiosamente” en un “equilibrio” entre los valores del ganado de reposición para corral y los precios del ganado gordo. Tanto las operaciones disponibles como los negocios a futuro de vacunos muestran una “estabilidad poco frecuente”, sostuvo.
Según explicó, incluso los animales destinados a corrales pueden comercializarse con anticipación mediante acuerdos que fijan condiciones de compra de hacienda. “Hoy existe un curioso equilibrio entre los precios de reposición y los del ganado gordo”, sostuvo.
Escuchá a Álvaro Ferrés.

