
La empresa Britos Hermanos nació con la producción de papa en Rincón del Pino, San José, y se diversificó en las últimas décadas hacia la agricultura, la ganadería y un corral de engorde propio. Así lo señaló el director de la firma, Néstor Britos, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
En sus comienzos los hermanos Britos trabajaron junto a su padre hasta lograr su propia estructura. «Empezamos de a poquito con 20 hectáreas de producción y con muchos sueños y expectativas de poder lograr una empresa», recordó.
La diversificación surgió como respuesta a la vulnerabilidad de depender de un solo rubro. Britos dijo que un problema puntual de precios o clima podía dejar afuera del negocio a empresas con estructuras grandes, pero sin otra actividad que las sostuviera. «Diversificar los problemas, diversificar los climas, diversificar también la parte económica de la empresa», dijo Britos, respecto al criterio para el crecimiento hacia la agricultura primero y la ganadería después. El corral de engorde se sumó como cuarta pata del negocio, siempre en esa línea de la diversificación.
La empresa opera hoy en los departamentos de San José, Flores, Durazno y Florida. En los campos “grandes” trabaja con un esquema de módulos: cada campo alterna cuatro años en agricultura y cuatro años en ganadería, o se divide en dos mitades simultáneas. Ese esquema, según Britos, le brinda flexibilidad frente a los problemas climáticos y permite mover recursos según la coyuntura de precios. «Si el grano está barato, se potencia la ganadería, y viceversa», advirtió.
La producción ganadera de la empresa en cuestión se apoya en una recría intensiva con pastoreo rotativo y riego en la parcela. El objetivo es alcanzar una eficiencia comparable a la de la agricultura dentro del mismo campo. «Llegamos a que nuestra ganadería en conjunto con la agricultura es tan eficiente económicamente como la agricultura. No hay diferencia en nuestra ganadería en la parte económica con nuestra agricultura», valoró.
Hoy el sistema produce 900 kilos de carne por hectárea, con el objetivo de llegar a 1.200 kilos. Los animales ingresan a la recría con entre 150 y 200 kilos y pasan por lotes fertilizados con pastoreo rotativo de “alta” eficiencia. A los 350 kilos, el animal deja de requerir tanta proteína y pasa a necesitar energía para engordar, momento en que se traslada al feedlot, detalló Britos.
La cría propia es un proyecto que la empresa desarrolla desde hace dos años, con un esquema de cruzamiento orientado a un nicho de calidad de carne, con foco en marbling, junto a frigoríficos. Hoy representa el 20% del rodeo, con el objetivo de alcanzar el 100%. «Nos gustaría, porque ahí subiríamos la rentabilidad, tanto sea de la pradera como de la parte del feedlot, por tener una carne donde tiene un valor agregado», sostuvo.
En reposición, la empresa no compra directamente en el mercado sino que construye alianzas de largo plazo con consignatarios y criadores que le aseguran continuidad genética, mientras avanza en su propio desarrollo de cría, señaló el empresario.
En la comercialización, Britos Hermanos mantiene un acuerdo básico con un frigorífico bajo la cuota 481 y, en paralelo, desarrolla nichos particulares ofreciendo volumen estable durante todo el año a cambio de mejores condiciones de precio. «Nosotros podemos lograr este animal con un marbling arriba de siete, que es un animal excelente, con 300 días de corral, y me comprometo a entregarte durante todo el año un porcentaje semanal o mensual», indicó.
El crecimiento más fuerte de la empresa se dio en los últimos diez a doce años. Britos atribuyó ese salto a la profesionalización del equipo y al recambio generacional dentro de la familia. «Cuando uno tiene proyección familiar no pierde el entusiasmo. Nos ha pasado que entró mi sobrino hace muchos años y dinamizó la empresa, ahora entró mi hijo, está mi sobrina, tenemos a otro sobrino que está por entrar», dijo el empresario, en relación al relevo generacional.

