
La leche en polvo entera registró una suba de casi 6% en la última licitación de Global Dairy Trade (GDT) y alcanzó los US$ 3.971 por tonelada, acercándose así nuevamente a la referencia de US$ 4.000. La mejora también alcanzó a los quesos y la leche en polvo descremada, que aumentó 3,1% y llegó a US$ 4.109 por tonelada, lo que refleja una recuperación más amplia de los precios internacionales de los lácteos.
Sobre estos y otros aspectos del mercado de los lácteos se refirió la economista e integrante del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Mercedes Baraibar, en entrevista en Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy. El resultado de la licitación del martes 3 de noviembre constituye una señal positiva para el sector.
“Hubo un incremento muy significativo en leche en polvo entera, pero también hubo un incremento significativo en quesos y en leche en polvo descremada, que ya estaba a un nivel bastante alto”, señaló. La economista destacó que el movimiento alcista no estuvo concentrado en un único producto, sino que abarcó tres componentes relevantes de la canasta internacional de lácteos.
Un repunte que se sostiene
Baraibar señaló que, desde diciembre del año pasado, los precios de las leches en polvo han mostrado una tendencia de recuperación, aunque con oscilaciones durante el período. En el caso de la leche en polvo entera, el mercado logró revertir las bajas que habían llevado las referencias hacia los US$ 3.500 por tonelada. Actualmente, el producto vuelve a aproximarse a US$ 4.000, mientras la leche en polvo descremada supera esa referencia.
La economista explicó que China incrementó sus importaciones, aunque advirtió que no existe evidencia “suficiente” para atribuirle exclusivamente a ese factor la recuperación de las cotizaciones. En particular, Baraibar destacó la demanda de leche en polvo descremada para la elaboración de productos nutricionales, la reconstitución de yogures y la producción de quesos, entre otros usos. También, el comportamiento de la demanda estadounidense podría estar contribuyendo a sostener los precios de ese producto, acotó.
Compras estacionales y la demanda
Al analizar las razones de la última suba, Baraibar aclaró que todavía no es posible identificar una causa específica que explique el resultado de la licitación. “No tenemos una respuesta acerca de qué fue lo que pasó en esta licitación en particular”, sostuvo. Sin embargo, la economista señaló que el mercado podría estar ingresando en un período de mayor actividad comercial vinculada a las compras para Navidad, el Año Nuevo chino y el Ramadán.
Estos acontecimientos pueden “estimular” la demanda internacional durante los próximos tres meses, aunque su impacto efectivo dependerá del comportamiento de los compradores. La economista también destacó que no se registraron cambios “importantes” en los volúmenes comercializados a través de la plataforma GDT, por lo que el aumento de precios no estuvo acompañado por una modificación “significativa” de la oferta negociada en la licitación.
La manteca va en sentido contrario
La manteca fue una de las excepciones al comportamiento “positivo” de los principales productos lácteos. Baraibar recordó que se trata de un producto “relevante” dentro de la canasta exportadora uruguaya, aunque con una participación “inferior” a la leche en polvo entera.
Explicó que históricamente su mercado ha atravesado períodos de “fuerte” volatilidad, asociados a cambios en las preferencias de consumo y en la valoración de las grasas de origen animal frente a las vegetales. Si bien la última licitación mostró una caída, la técnica de Inale señaló que los precios de la manteca no han regresado a los niveles especialmente bajos observados en otros períodos.
Precios favorables, pero con volatilidad
De cara a los próximos meses, Baraibar consideró que existen elementos que podrían contribuir a “sostener” el mercado internacional. Por un lado, la producción de los principales países exportadores ha mostrado aumentos, pero no se espera una expansión mucho mayor en el corto plazo.
Por otro, la demanda del sudeste asiático continúa siendo relevante y una eventual desaceleración de la producción de leche en China podría favorecer sus necesidades de importación. La economista también se refirió a los contratos a futuro de leche en polvo entera, que presentan referencias entre US$ 3.700 y US$ 3.800 por tonelada para los próximos meses.
Aclaró que esos valores reflejan las condiciones actuales de contratación y no constituyen una predicción de los precios que efectivamente tendrá el mercado cuando lleguen esas fechas.
Para Baraibar, el principal desafío de las empresas es aprovechar los períodos de mejores cotizaciones sin asumir que se mantendrán indefinidamente. “Lo que hay que hacer es aprovechar cuando los precios están buenos y no pensar que siempre van a estar en ese nivel”, sostuvo.
En ese sentido, la economista recomendó utilizar los períodos favorables para “fortalecer” las reservas financieras y “preparar” las inversiones, de manera de enfrentar eventuales correcciones de precios. La recuperación de la leche en polvo entera hacia los US$ 4.000 por tonelada representa una señal favorable para Uruguay, aunque Baraibar insistió en que la volatilidad es una característica estructural del comercio internacional de lácteos y debe ser considerada en las decisiones empresariales.


