
Una “menor” cosecha de semillas en Europa está generando “faltantes” y abre una “oportunidad” comercial para que Uruguay aumente sus exportaciones de especies forrajeras. Raigrás, festuca y leguminosas aparecen entre las alternativas con posibilidades de abastecer esa demanda, aunque el primer desafío será concretar una “buena” cosecha local durante los próximos meses.
Sobre esta situación del mercado de semillas forrajeras hizo especial hincapié el gerente comercial de Raizar Agro, Federico Bellenda, al ser entrevistado en Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Desde Valencia, España, donde participa del Congreso Europeo de Semillas, el ejecutivo dijo que las primeras reuniones con empresas del sector muestran una necesidad de abastecimiento como consecuencia de los problemas productivos registrados en Europa.
“Hoy parecería que hay un faltante de semilla en Europa. Eso es algo bueno porque obviamente ahí Sudamérica tiene la posibilidad de poder abastecer”, señaló. Y destacó que la situación podría generar oportunidades en raigrás, festuca y diferentes especies de leguminosas.
Bellenda explicó que los precios todavía no muestran “grandes” movimientos, pero la “menor” disponibilidad europea empieza a generar posibilidades comerciales para los países sudamericanos productores de semillas. “La expectativa en lo que son negocios parecería ser buena”, sostuvo.
Raizar Agro participa del encuentro manteniendo reuniones con clientes y proveedores con los que ya existía una relación comercial, además de presentar la nueva empresa, que comenzó sus actividades el pasado 2 de marzo.
Uno de los objetivos es analizar contratos de multiplicación de semillas en Uruguay para empresas internacionales, además de identificar oportunidades para colocar producción disponible en el corto plazo.
Una oportunidad para la próxima cosecha
Bellenda considera que las posibilidades pueden aparecer tanto inmediatamente como hacia las próximas campañas. “Te diría que las dos”, respondió al ser consultado sobre si la demanda europea podría captarse con la cosecha uruguaya de los próximos meses o mediante contratos para 2027.
En el corto plazo, la oportunidad estaría principalmente en negocios spot con la semilla que Uruguay pueda cosechar, para atender eventuales faltantes europeos. Pero el resultado dependerá del clima. “Lo clave también va a ser la cosecha nuestra. Lo clave va a ser que por lo menos en Uruguay se pueda cosechar bien, que El Niño nos deje cosechar la forrajera”, afirmó.
Actualmente los semilleros presentan, en términos generales, “buenas” condiciones y existe expectativa de una producción “favorable”. Sin embargo, las características propias de la cosecha de semillas forrajeras hacen que todavía sea temprano para asegurar los volúmenes finales. “Hoy está todo en pie”, señaló Bellenda.
El proceso exige realizar en el momento adecuado tareas como el hilerado y la posterior cosecha, por lo que las condiciones meteorológicas durante las próximas semanas serán determinantes. La cosecha se concentrará principalmente entre diciembre y enero, primero con especies como raigrás y posteriormente con festucas y leguminosas.
Competencia entre mercado interno y exportación
El volumen finalmente obtenido deberá cubrir además las necesidades del mercado uruguayo. Bellenda advirtió que la demanda interna de semillas forrajeras dependerá en “buena” medida de cómo evolucionen las condiciones climáticas hacia febrero y marzo, cuando comienza a definirse la implantación de las pasturas.
Algunas empresas mantienen inventarios de determinadas especies, particularmente festucas, pero la disponibilidad general de semilla dependerá fundamentalmente de la cosecha que se concrete durante los próximos meses. “Hay que ver realmente qué se concreta ahora en esta próxima campaña, en esta cosecha, que ojalá sea buena para poder no solo cumplir con la demanda interna, sino también tratar de exportar semilla para afuera”, sostuvo.
En paralelo, las conversaciones en Europa permiten empezar a planificar producciones futuras mediante contratos de multiplicación. De esta forma, la menor cosecha europea podría generar una doble oportunidad para Uruguay: colocar parte de la producción que se obtenga en la próxima cosecha y captar nuevos contratos para producir semillas destinadas a la exportación en las siguientes campañas.
La condición será transformar el “buen” estado actual de los semilleros en volumen disponible. “Hay que estar muy atentos, hay que hacer las cosas muy a tiempo y en orden”, enfatizó Bellenda.




