
La siembra de arroz se acerca al 80% del área prevista, en uno de los avances “más importantes” de los últimos seis o siete años, mientras el sector observa señales “positivas” desde el mercado internacional. Uruguay ya comercializó alrededor de 85% de la cosecha anterior y la expectativa es llegar a la nueva zafra prácticamente sin remanentes.
Así lo señaló el presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Guillermo O’Brien, al ser entrevistado en Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy. Las previsiones de un año Niño impulsaron un fuerte avance de las siembras durante septiembre.
“Estamos quebrando el 80% de siembra. Te diría que récord en los últimos seis o siete años”, afirmó. El resultado es una proporción elevada del cultivo implantada dentro de la ventana considerada “óptima”, un factor relevante para ubicar la floración durante enero y aprovechar mejores condiciones de luminosidad.
La contracara aparece en la implantación. O’Brien señaló que las bajas temperaturas están generando preocupación por los nacimientos y algunas desuniformidades, aunque espera una mejora a medida que avance la primavera. “Tenemos un porcentaje muy bueno de siembra en fecha óptima, que permite floraciones en el mes de enero, donde a pesar de ser año Niño encuentra mayor luminosidad, y esa es la variable fundamental para tener buenos rendimientos”, dijo.
El presidente de ACA advirtió, de todas maneras, que un año Niño no suele estar asociado a rendimientos récord, pero el escenario climático también está teniendo efectos sobre la oferta internacional y los precios del grano.
Mercado en suba y menores existencias
O’Brien señaló que el mercado ya comenzó a anticipar posibles “dificultades” productivas vinculadas al clima, tanto por “excesos” de precipitaciones en países productores de la región como por problemas de sequía en Asia.
A esto se agregó una “fuerte” reducción del área sembrada en Estados Unidos (EEUU). La baja en la superficie de siembra del país norteamericano fue “superior al 32%”, indicó. Esa disminución llevó a compradores de Centroamérica, particularmente México, a anticiparse a un eventual déficit de abastecimiento y buscar arroz en esta región. “Eso provocó una suba importante”, sostuvo.
El escenario encuentra además a Uruguay con un nivel avanzado de comercialización de la producción anterior. “Hoy Uruguay está vendido en 85% de la zafra pasada, o sea que no van a quedar remanentes”, avizoró.
De concretarse ese escenario, el sector llegaría a la próxima cosecha prácticamente sin excedentes de la campaña anterior, en un contexto en el que el mercado internacional ya muestra mejores referencias. “Es un buen aliciente”, valoró O’Brien.
Uruguay volverá a recibir al mundo del arroz templado
El escenario productivo coincidirá además con un acontecimiento internacional de relevancia para el sector arrocero, ya que Uruguay será sede de la novena Conferencia Internacional de Arroz de Clima Templado, organizada con participación de ACA, INIA, FLAR y la industria arrocera.
El país ya había recibido la tercera edición del encuentro en 2003. “Para Uruguay, como país netamente exportador, es realmente un honor y una oportunidad tener el foco de lo que es el mundo del arroz templado durante tres o cuatro días”, señaló O’Brien.
La conferencia reunirá exposiciones científicas y técnicas sobre producción y manejo del arroz en regiones templadas, un segmento diferente al grueso de la producción mundial concentrada en zonas tropicales de Asia.
La realización del encuentro permitirá además mostrar el modelo de integración entre productores, investigación e industria que caracteriza a la cadena arrocera uruguaya. Como parte de la actividad, la tradicional inauguración de la cosecha se hará coincidir con el día de campo del congreso, en Paso de la Laguna.
“Es una oportunidad de mostrar las características de integración que tiene nuestro sector, que no son comunes en el mundo”, destacó O’Brien. Y consideró que el encuentro también permitirá posicionar las características productivas de Uruguay frente a una demanda internacional que otorga cada vez mayor importancia a la sostenibilidad y su certificación.
Con una siembra que se acerca al 80%, una elevada proporción del cultivo implantada dentro de la fecha óptima y un mercado que comienza a mostrar mejores señales, el sector arrocero encara la nueva campaña con un escenario más favorable, aunque con la evolución del clima como una de las variables determinantes para el resultado productivo.




