
Britos Hermanos avanza en una “mayor” integración de su negocio ganadero, con el objetivo de aumentar “progresivamente” la producción propia de los animales que ingresan a recría y posteriormente son terminados a corral. Actualmente, entre 15% y 20% de la recría proviene de la cría de la empresa, pero la meta es alcanzar entre 50% y 60% en los próximos cinco años y continuar creciendo hacia una integración “completa”.
Estos planes productivos y sus estrategias fueron analizados por el director de Britos Hermanos, Federico Britos, al ser entrevistado en Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Sostuvo que ste año viene siendo “positivo” para los distintos negocios de la empresa. La recuperación de los precios agrícolas, un clima que por el momento acompaña y la firmeza de la ganadería configuran un escenario favorable hacia el cierre del ejercicio.
Dentro del negocio ganadero, Britos destacó particularmente los resultados obtenidos en la recría intensiva sobre pasturas, con asignación en franjas diarias y agua en la parcela, un sistema que la empresa comenzó a desarrollar hace algunos años y que se encuentra consolidando.
En paralelo, Britos Hermanos está avanzando en su proyecto de cría. El proceso es más “lento”, pero apunta a reducir gradualmente la necesidad de comprar animales para abastecer la recría.
“Hoy estamos recién en un 15% o 20% de lo que es nuestra recría con cría propia, pero en los próximos cinco años proyectamos tener por lo menos 50% o 60% de la recría con ganado propio”, adelantó el empresario.
A más largo plazo, la aspiración es continuar elevando ese porcentaje hasta eventualmente producir la totalidad de los animales requeridos por el sistema. De esta forma, la empresa busca integrar cría, recría y terminación dentro de un mismo esquema productivo.
Actualmente, prácticamente 100% del ganado recriado se termina en el corral propio. Britos aclaró que la decisión siempre depende de la relación entre el costo de alimentación y el valor esperado del ganado terminado, pero la coyuntura actual permite mantener el sistema funcionando a pleno.
El feedlot tiene una capacidad estática de 4.500 cabezas y normalmente completa dos ciclos anuales, aunque en determinadas condiciones puede alcanzar una rotación de 2,5 veces por año.
“El negocio está bien. Es verdad que se ha ajustado bastante respecto al año pasado”, señaló. El aumento del valor de ingreso de los animales y la suba de los granos redujeron el margen, pero la ecuación continúa siendo positiva.
Britos estimó que actualmente el margen específico de la fase de corral se encuentra en torno de 10% a 11% por cabeza y por ciclo. “Hoy el corral está pleno, está con capacidad máxima. El negocio sigue siendo bueno, pero bastante más ajustado que en el ejercicio anterior”, afirmó.
La integración con la agricultura permite disponer de una fuente “importante” de granos, aunque la empresa no asigna automáticamente su producción al feedlot. Cada negocio es evaluado de manera independiente y el grano producido internamente se valora a precio de mercado.
Después de cada cosecha se analizan las alternativas comerciales disponibles. Si resulta conveniente vender el grano y adquirir posteriormente otra fuente de alimentación, se realiza esa operación; si la mejor alternativa es destinar la producción propia al corral, el feedlot la compra internamente a valor de mercado.
La diversificación constituye uno de los pilares de Britos Hermanos. En términos generales, la agricultura y la producción de papa representan aproximadamente 70% de la facturación, mientras que la ganadería aporta el 30% restante, aunque esas participaciones pueden variar según el ejercicio.
La recuperación de los precios agrícolas, particularmente de la soja, mejoró las perspectivas para el negocio, pero Britos señaló que la empresa procura no modificar sus rotaciones siguiendo los movimientos coyunturales del mercado.
“Los precios van y vienen y no podemos estar cambiando por cualquier suba o por cualquier baja”, sostuvo. La planificación se realiza con un horizonte de cuatro o cinco años, aunque pueden introducirse algunos ajustes en función de las perspectivas climáticas o comerciales.
Para esta campaña, por ejemplo, la expectativa de un año Niño llevó a aumentar moderadamente la participación del maíz de primera. Britos destacó que el cultivo viene creciendo dentro de la empresa, respaldado por la “mejora” genética y por resultados económicos que durante los últimos ejercicios lo ubicaron entre las alternativas agrícolas de “mejores” márgenes.
En los cultivos de invierno, el trigo representa aproximadamente 60% del área, mientras que cebada para maltería y canola ocupan alrededor de 20% cada una. La “fuerte” presencia del trigo responde tanto al potencial productivo del sur de San José como a la cercanía de compradores, molinos y Montevideo.
La cebada, pese a ser un cultivo que la empresa conoce y que puede alcanzar buenos rendimientos, tiene una participación menor por el riesgo comercial asociado a los rechazos de calidad. “Es un cultivo que nos gusta y sabemos manejar, pero a veces tiene un porcentaje altísimo de rechazo y eso genera mucha incertidumbre en el negocio”, consideró.
En verano, la soja continúa ocupando la mayor superficie, mientras el maíz gana participación. Este año la empresa incrementó especialmente el maíz de primera por las perspectivas climáticas. “La genética ha mejorado muchísimo en los últimos años y es un cultivo que en los márgenes viene encabezando hace varios ejercicios”, indicó.
El sistema productivo combina además dos tipos de rotaciones. El área estrictamente agrícola presenta una intensificación de entre 1,6 y 1,7 cultivos por año, mientras otra parte de la superficie alterna agricultura y pasturas. En esta última, los campos permanecen aproximadamente cuatro años en pasturas y luego entre cuatro y cinco años en fase agrícola, con la papa generalmente como cabeza de rotación.
En paralelo con la integración productiva, Britos Hermanos está avanzando en una “nueva” herramienta tecnológica para la ganadería. La empresa lleva cerca de un año validando Agrosmart, un sistema que utiliza imágenes tomadas con drones y un software para realizar automáticamente el conteo de animales.
La herramienta surgió de una necesidad interna: conocer rápidamente cuántos animales existen en un lote sin dedicar personal al conteo ni generar movimientos innecesarios del ganado. “Con la simple foto desde arriba de un lote, el software te da el conteo de las cabezas de ganado”, valoró Britos. Actualmente, el sistema trabaja con un margen de error cercano a 3%.
El desarrollo está incorporando además la estimación del peso de los animales a partir de las imágenes. En esta etapa, esa funcionalidad presenta un margen de error de entre 9% y 10%, que los desarrolladores buscan continuar reduciendo.
La intención es que Agrosmart deje de ser solamente una herramienta interna de Britos Hermanos y comience a ofrecerse comercialmente. Si se cumplen los plazos previstos, el lanzamiento al mercado se realizará entre noviembre y diciembre de 2026.
Britos considera que la tecnología puede resultar útil no solamente para productores, sino también para empresas o instituciones que financian ganado y necesitan verificar de manera rápida la existencia y evolución de los animales.
“Es una herramienta que considero que va a ser muy útil porque surgió de una necesidad nuestra. Después empezás a ver que no es una necesidad solamente tuya, sino de todo el sector”, afirmó.

