
La ganadería pasó a tener un peso “creciente” dentro de la cabaña Los Retazos y actualmente, representa una proporción “mayor” de la facturación de la empresa que la agricultura, pese a estar ubicada en una zona de fuerte desarrollo agrícola. Con un corral de terminación habilitado para 2.500 animales, la empresa avanza ahora en la construcción de un segundo corral destinado a la recría, con capacidad para más de 1.000 cabezas, mientras aumenta gradualmente la participación de la cría propia.
Así lo señaló el director de Cabaña Los Retazos, Héctor Mario Eugui, al ser entrevistado en Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy. El actual escenario ganadero es particularmente “favorable”, después de varios años de “buenos” precios y una valorización progresiva del ganado, destacó.
“Es un momento bárbaro que hay que disfrutarlo«, afirmó. Sin embargo, el empresario planteó que el nivel alcanzado por los valores también obliga a manejar el negocio con cautela. “Hay que tomar precauciones porque las montañas se caen cuando están altas”, dijo.
La evolución de Los Retazos refleja, en “buena” medida, los cambios que atravesó el negocio agropecuario durante las últimas décadas. Egui recordó que la empresa tuvo históricamente una fuerte raíz ganadera, pero después del año 2000 el cambio en las relaciones económicas llevó a que la agricultura adquiriera un protagonismo “mayor”.
La posterior incorporación del corral modificó nuevamente esa relación. “Desde hace muchos años la facturación de la empresa es mayormente ganadera que agrícola”, señaló.
La estrategia actual combina cría, recría y terminación, aunque la producción propia de terneros todavía representa una parte minoritaria de las necesidades del sistema. La empresa aumentó su rodeo de cría, pero Eugui considera “difícil” que pueda llegar a abastecer completamente el corral con animales propios.
Parte de esa producción, además, toma otros destinos comerciales. La venta de vientres y otros animales de la propia cría determina que solamente un porcentaje termine recorriendo internamente todas las etapas hasta el feedlot.
Más allá de la situación particular de la empresa, Egui entiende que la ganadería uruguaya está ingresando en un proceso de mayor especialización de las distintas fases productivas. “Creo que va a haber más vacas de cría en el país, va a haber corrales de recría y va a haber corrales de terminación”, sostuvo.
Uno de los cambios que observa está relacionado con el peso de entrada de los animales a los corrales. Tradicionalmente, muchos sistemas de terminación buscaban comprar ganado de más de 400 kilos, pero la creciente competencia por esos animales podría obligar a ingresar cada vez antes en el proceso productivo. “Comprar un animal de 400 y algo de kilos cada vez va a ser más difícil y vamos a tener que empezar a comprar de 300 o 250 kilos”, sostuvo.
Ese cambio puede tener consecuencias sobre toda la estructura ganadera. En la medida en que los corrales de recría y terminación demanden animales más jóvenes, los criadores podrán acortar sus ciclos y aumentar la velocidad de salida de los terneros, generando condiciones para incrementar la producción nacional.
Eugui considera que ese proceso puede llevar a Uruguay a superar ampliamente referencias que hasta hace pocos años parecían difíciles de alcanzar. “Hace unos años queríamos los 3 millones de terneros. Creo que el camino tiene que ser capaz para bastante más que eso”, planteó.
Los Retazos también procura integrar su negocio de genética con las etapas posteriores de producción. La empresa desarrolló un esquema de recompra de terneras negras puras provenientes de clientes que utilizan genética de la cabaña.
Durante el ejercicio anterior adquirió cerca de 1.000 terneras provenientes de productores compradores de sus toros. Los animales fueron recriados y posteriormente tuvieron distintos destinos: algunos ingresaron al corral, otros fueron comercializados para exportación y una parte volvió al circuito de vientres.
La intención es pagar un diferencial por esos animales y, al mismo tiempo, capturar parte del valor generado por la genética comercializada. Eugui señaló que durante este año el fuerte nivel de precios dificultó repetir el esquema con la misma intensidad.
El siguiente paso dentro de la integración será ampliar la infraestructura. Actualmente Los Retazos dispone de un corral habilitado para 2.500 animales, pero la distribución de los establecimientos genera dificultades logísticas, principalmente para transportar fibra hasta el feedlot.
Para resolver ese problema se está construyendo un segundo corral en otra zona de la empresa. “A partir de fin de año vamos a tener dos corrales: un corral de recría y otro de terminación”, adelantó.
La nueva instalación será más pequeña, con una capacidad proyectada de algo más de 1.000 cabezas permanentes, y permitirá conformar lotes que posteriormente serán enviados al corral de terminación.
El negocio del feedlot continúa mostrando números positivos, aunque el fuerte aumento del valor de la reposición incrementó el capital necesario y también el riesgo. “El negocio del corral lo veo con negocio, con riesgo por los valores altos”, advirtió Eugui.
Una diferencia relevante frente a otros momentos es que la industria frigorífica está ofreciendo referencias futuras que permiten construir la ecuación antes de comprar el animal. El empresario señaló que para febrero aparecen valores superiores a US$ 6 por kilo, lo que permite calcular hacia atrás cuánto puede pagarse por la reposición.
En su caso, la cuenta se estructura con animales adquiridos en torno de US$ 3,40 a US$ 3,50 por kilo, buscando un margen aproximado de US$ 50 a US$ 70 por cabeza.
Ese marco de precios sostiene el funcionamiento del sistema, pero obliga a mantener disciplina al momento de comprar. La combinación de una reposición cara y un elevado capital invertido por animal determina que “pequeños” cambios en la relación de precios puedan modificar rápidamente el resultado.
En paralelo, la cabaña continúa ganando participación dentro del negocio de Los Retazos. Eugui señaló que la genética comenzó a generar un aporte económico “relevante” y destacó la posibilidad de agregar valor al trabajo realizado sobre los rodeos, aunque remarcó que exige respaldo y responsabilidad frente a los clientes.
La próxima venta de Cabaña Los Retazos será este jueves 15, a las 19 horas, en formato virtual desde Agropecuaria Dolores, con los escritorios Coco Morales y Zambrano & Cía. La oferta estará integrada por 95 vientres y 40 toros PI y SA, con 4% por pago contado, posibilidad de 12 cuotas, 2% de descuento por la compra de más de tres toros, flete gratis y alternativas de financiación de hasta un año coordinadas con los escritorios.
Para Eugui, el crecimiento de la cría, la incorporación de una etapa específica de recría y la terminación a corral forman parte de un cambio que excede a la propia empresa. Si la demanda continúa incentivando la producción y los sistemas intensivos comienzan a comprar animales más jóvenes, la ganadería uruguaya tendrá margen para producir más terneros y acelerar los ciclos productivos, consideró.

