
El stock vacuno muestra un rodeo “más criador, más joven y más eficiente”, con más de 4,4 millones de vacas de cría, destacó el consultor en mercados cárnicos Esteban Montes, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Los datos preliminares de la declaración jurada de Dicose 2025-2026, difundidos a través del Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG), ubicaron el stock en 11,84 millones de cabezas, un 3,5% más que el ejercicio anterior. Las cifras sorprendieron a Montes.
Es que habitualmente, esos datos preliminares quedan entre 150.000 y 200.000 cabezas por debajo de lo que finalmente se declara, cuando se procesa toda la información hacia abril.
El consultor planteó la inquietud al director del SNIG, Gabriel Osorio, quien le indicó que este año podrían incidir diferentes factores. Por eso, la “brecha” entre los datos preliminares y los definitivos quizás no sea tan amplia.
Montes explicó que sus proyecciones se construyen sobre supuestos de indicadores como la marcación, el refugo de vacas y el entore a los dos años. “Para llegar a estos números le tomo el pulso a la ganadería”, sostuvo. A medida que se confirman los datos oficiales, se validan también esos indicadores.
El cálculo parte de una faena de 2,2 a 2,3 millones de cabezas, unos 3 millones de terneros nacidos, alrededor de 250.000 muertes por año y casi 400.000 animales exportados en pie. “Si sumamos y restamos, nos sobran 400.000 cabezas, entonces el stock tiene que subir”, consideró.
En su momento, Montes redujo su estimación de terneros para este año. La diferencia entre el porcentaje de preñez relevado por INIA y los terneros declarados suele ubicarse entre el 9% y el 10%, pero el año anterior se amplió al 12%. Este año volvió al 10%.
Parte de esa brecha, apuntó, responde a terneros nacidos en otoño que están al pie de la madre al momento de la declaración. “Patrimonialmente es tomado como un ternero de 150 kilos y en realidad es un ternero de 100”, detalló. Por eso, en general no se declaran.
El dato más relevante, según Montes, es la “mayor” cantidad de vacas, que superó su proyección. Las vacas de invernada, en cambio, quedaron algo por debajo de lo que había estimado. “Hay una apuesta muy grande a la cría. Toda vaca que pueda dar un ternero más se está dejando en los rodeos”, valoró.
A eso se suma una “mayor eficiencia” en la recría de machos, que están ingresando a las praderas. La faena de animales dientes de leche supera a la del año anterior y es la única categoría que viene por encima. “Eso implica una mayor eficiencia a nivel de la recría, que también se da en las hembras”, destacó. En ese sentido, Montes consideró probable un “mayor entore” de vaquillonas a los 15 y 18 meses, aunque sin poder precisar cuán significativo es el cambio.
La comparación con el año 2000 refleja la transformación. Entonces, las vacas de cría representaban el 34% del total de vacunos; hoy son el 38%. La relación entre terneros y vacas del año anterior, indicador de la marcación, pasó del 62% al 70%. “Tenemos un rodeo que tiene más vacas de cría en el stock. Es un rodeo más joven”, resumió.
En la recría, las vaquillonas totales sobre las vacas de cría pasaron del 43% al 39%. Esto significa que hay menos animales de recría por vaca, remarcó el consultor. La invernada muestra la misma tendencia. Los novillos representaban el 23% del total de vacunos en 2000 y hoy son el 16%, lo que según Montes refleja mayor eficiencia. Además, ese stock es cada vez “más joven”. Los novillos de más de tres años pasaron del 26% al 16% del total de novillos. Los de uno a dos años, en tanto, subieron del 41% al 59%.
Ante los reclamos de la industria por la falta de ganado pronto, Montes señaló el impacto del clima. Citó un gráfico de INIA sobre heliofanía, es decir, la cantidad de horas de luz, que ubica a este como el año con menor luminosidad.
“Nos estamos quejando todos de este invierno que viene siendo largo y frío y con días nublados, y eso el ganado lo siente”, advirtió. Y acotó que las ganancias diarias se resienten y las pasturas, sin radiación suficiente, no logran expresar su potencial.
El consultor espera que la primavera repunte y que la faena crezca en el segundo semestre. Aun así, estimó que probablemente no alcance el volumen del año pasado.
Con otra vez más de 3 millones de terneros, la cría ya está preparada para generar ese volumen. “El paso siguiente es faenar esas 3 millones de cabezas. Ahí tenemos 100.000 toneladas de carne que van todas para exportación”, subrayó.
Para Montes, más que apuntar a 3,5 o 4 millones de terneros, la clave es llegar a faenar 3 millones de cabezas. “Ahí vamos a pegar el primer salto”, avizoró.

