
El mercado de semilla de soja estará “bien provisto” en volumen y calidad para la zafra 2026/27, aunque el uso propio bajó por la cosecha con “altas” humedades del ciclo pasado, señaló el gerente general de Greising y Elizarzú (GyE), Carlos Dalmás, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
La empresa, que comercializa la marca Semillas Cardinal, atravesó una cosecha complicada por la humedad, pero su capacidad de secado le permitió sostener un volumen importante de semilla. Dalmás indicó que “las reservas se movieron más rápido de lo esperado” y que los análisis de germinación y vigor resultaron “mejores” de lo previsto.
El uso propio del productor será “menor” este año, ya que las condiciones de humedad dificultaron la reserva de grano para semilla. Aun así, Dalmás sostuvo que «el mercado va a estar bien provisto de semillas de soja».
Las 400.000 hectáreas de colza sembradas este año funcionan como un cultivo de primera y obligan al productor a adelantar la planificación. Según Dalmás, eso hará que la siembra arranque a fin de octubre o principios de noviembre, primero con soja sobre colza y soja de primera, y luego con cebada y trigo.
Sobre el área, Dalmás señaló que podría haber un “leve” corrimiento de maíz de segunda hacia soja de segunda por el actual nivel de precios, aunque advirtió que dependerá del clima al momento de la siembra.
El cambio de precios de la oleaginosa, sobre los US$ 440 por tonelada, modificó los números de la campaña. El “rendimiento de equilibrio” de la soja de primera bajó de un rango de 2.800 a 2.900 kilos por hectárea, calculado al inicio de la presupuestación, a unos 2.550 kilos con los valores actuales. En soja de segunda, el ajuste llevó el “punto de equilibrio” de entre 1.800 y 1.900 kilos a un rango de 1.650 a 1.700 kilos.
En genética, GyE lanzará con fuerza este año dos variedades con tecnología Enlist, identificadas como GE 625 y GE 615, que ya se multiplicaron el año pasado. Dalmás explicó que el productor viene “migrando rápido” hacia esta tecnología por el control de malezas y que, una vez adoptada, no vuelve atrás.
La empresa también ofrecerá nuevamente su seguro de reposición de semilla, que cubre la resiembra ante adversidades climáticas, y sostendrá su servicio de entrega en un año que Dalmás calificó como “logísticamente desafiante”.
El costo de la semilla subirá cerca del 15% respecto al año pasado, tanto en variedades RR1 como Enlist, por el mayor valor del grano y la mayor carga tecnológica. Dalmás precisó que sembrar con la máxima tecnología disponible ya implica un costo de US$ 100 por hectárea.




