
El riego uruguayo dejó de ser un fenómeno exclusivamente agrícola, considerando que hoy “gana terreno” en la ganadería de carne y busca “abrirse paso” en el sector lechero, señaló el director de Deltariego, Raúl Batista, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Deltariego, representante de Valley en Uruguay, participó este año de la convención anual de la marca en Estados Unidos. La delegación recorrió la fábrica en Omaha, Nebraska, y sistemas de riego en funcionamiento en Atlanta, Georgia. Según Batista, la apuesta de la industria pasa por «aumentar la eficiencia y la productividad a través de la tecnología».
El director destacó que el mayor impacto a mediano plazo llegará por el uso eficiente de los recursos. «La tecnología nos permite ser eficientes en el agua que uno aplica y en la energía que uno consume, y de esa manera reducir los costos a la mínima expresión», sostuvo.
La operación de los equipos también se simplificó. Batista explicó que hoy es posible manejar un sistema de riego desde cualquier parte del mundo, mediante celular, tablet o PC. Estaciones meteorológicas y sondas de humedad permiten definir, a través de un balance hídrico, cuándo y cuánto regar.
El monitoreo remoto también alcanza a la parte mecánica y eléctrica de los equipos. Esto permite anticipar roturas y evitar que la máquina se detenga, un punto que Batista consideró “clave” para “optimizar” la herramienta.
En julio, Deltariego organizó una gira a Brasil con productores ganaderos, con foco en encierros bajo riego. El grupo visitó un corral con capacidad para 80.000 animales, donde el área regada se destina a producir alimento para ese volumen de hacienda.
Para Batista, el riego cumple allí un rol central. «Se debe garantizar que los animales tengan la comida, algo que es el número uno, dos y tres de lo que es el sistema de riego en un encierro», enfatizó.
En Uruguay, el avance del riego hacia la ganadería de carne ya se refleja en proyectos concretos. Hacia la lechería, en cambio, el proceso recién comienza. «Sí, ganadero de carne. Sí, leche aún no, pero estamos trabajando fuerte para intentar entrar en ese sector, que entendemos que también el impacto es brutal», sostuvo. Para ese segmento, la empresa apunta a equipos más pequeños y de menor costo por hectárea, pensados para predios lecheros de hasta 30 hectáreas bajo pivot.
Sobre el manejo de efluentes, Batista relató que en Brasil el sistema es similar al uruguayo. El líquido tratado en piletas se inyecta directamente en los equipos de riego presurizado, lo que «genera un impacto muy importante en la parte de inyección de nutrientes al suelo».
De cara a lo que viene, Batista describió un escenario de fuerte demanda pese a un año complicado por la sequía en los cultivos de verano. «El riego es estructural. Ya nadie tiene que explicarles el impacto que tiene en un sistema productivo. Eso está estabilizado y lo vemos creciendo permanentemente», dijo.




