
La Mesa Tecnológica Agrícola (MTA) reúne a 15 instituciones del sector agrícola con el objetivo de coordinar acciones entre gremiales, empresas y organismos públicos, evitando la superposición de esfuerzos. Así lo señaló el ingeniero agrónomo, secretario técnico y coordinador de la MTA, Felipe Ottonelli, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
La mesa surgió como respuesta a una necesidad transversal del sector, que hasta entonces contaba solo con mesas sectoriales específicas, como las de cebada, trigo y oleaginosos. «Esto surge como una necesidad de tener un espacio de trabajo que sea transversal al rubro», comentó.
El espacio integra a productores, acopio y comercio, industria, insumos, instituciones y academia, articulados a su vez con los ministerios vinculados al sector. Aclaró que dicha instancia «está representado todo el sector».
Entre los temas prioritarios que aborda la MTA se destacan el control de malezas y plagas, la gestión de residuos agrícolas y el diálogo directo con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en torno a la apertura de nuevos mercados. También se evalúa una eventual contribución del sector en materia de huella de carbono. «Queremos saber si tenemos algo para aportar y poder colaborar a nivel país», sostuvo.
El trabajo se organiza a través de una Comisión Directiva con representantes por sector, que sesiona en reuniones periódicas desde fines del año pasado. Ottonelli reconoció que la coordinación demanda tiempo, ya que cada representante debe trasladar las posiciones de sus respectivos gremios antes de definir una postura conjunta.
El objetivo, agregó, es sumar esfuerzos sin resignar la agenda propia de cada institución. «La idea es unir fuerzas y no duplicarnos, sino funcionar en forma conjunta», enfatizó. A modo de ejemplo, Ottonelli citó el vínculo directo que la mesa mantiene con el ministerio para canalizar la opinión del sector en temas puntuales.
El Instituto nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) integra la MTA como una institución más dentro del sector académico, junto a la Facultad de Agronomía, aunque tuvo un rol clave al financiar la puesta en marcha del espacio. «Fue quien puso los fondos como para que esto se constituya en los próximos dos años», reconoció.




