
La aftosa de 2001 fue el “punto de partida de una transformación” que llevó a la ganadería uruguaya a “ganar liquidez, eficiencia y acceso a nuevos mercados” en los últimos 25 años, destacó el director de Portus, Marcos Carrera, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Antes de la crisis sanitaria, la falta de estatus controlado dejaba al ganado sin comprador ni precio en cualquier momento del año, algo que Carrera calificó como “gravísimo” para un sector que dependía de esa cadena. «El valor fundamental es la liquidez», señaló el ejecutivo, al recordar el proceso de trazabilidad y vacunación que devolvió el control sanitario al país.
El cambio derivó en una “estructura productiva” con terminación a corral y una edad de faena que “bajó a menos de la mitad”, indicó Carrera. El entore de vaquillonas se adelantó a los 15 meses y la nutrición de la vaca de cría se ajustó con suplementación “estratégica”, precisó el ingeniero agrónomo.
La apertura de mercados acompañó ese proceso. Uruguay pasó de depender de la cuota Hilton y de compradores como Israel y Brasil, cuando la mayoría de las exportaciones del país eran carne, a una estructura “amplia” que hoy le permite “capturar oportunidades” como una eventual cuota en la Unión Europea, destacó. La industria se concentró y hoy sostiene un novillo en torno a los US$ 6, remarcó Carrera.
Advirtió que la ganadería se desarrolló además en “menos superficie”, a medida que la agricultura y la forestación avanzaron sobre áreas ganaderas. El sector absorbe hoy los excedentes de granos forrajeros como maíz y cebada, con una calidad de carne que “compite al primer nivel”, sostuvo.
Entre los desafíos, Carrera ubicó la sanidad libre de residuos —en particular el combate a la garrapata— y la competitividad de costos, dado que Uruguay es “caro” en servicios no transables y energía. «Tenemos que seguir persiguiendo la eficiencia de los costos», planteó.
De cara a los próximos cinco a diez años, Carrera proyectó una ganadería con la misma dinámica de crecimiento, más eficiencia en el uso de recursos y foco en mercados de mayor valor agregado. «Esto es lo que sabemos hacer y lo que nos gusta», enfatizó, sobre la vocación productiva del país.

