
Un proyecto de INIA busca identificar zonas con distinto potencial productivo para soja y maíz dentro de la región este del país, combinando análisis de suelo, clima y experimentos a campo. Así lo detalló Ignacio Macedo, investigador de INIA Treinta y Tres, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El investigador, quien participó en la jornada de El Sauzal Agronegocios, explicó que el trabajo consta de dos componentes. El primero apunta a establecer si existen zonas diferenciadas dentro del este en términos de suelo y clima, que permitan luego aplicar análisis de potencial de cultivo y de brecha, o instalar redes de experimentos según el cultivo.
A la vez, el segundo componente es experimental, con ensayos a campo orientados a identificar prácticas de manejo que maximicen la productividad y la estabilidad de soja y maíz.
Macedo señaló que la mayoría de los ensayos actuales corresponden a soja, aunque INIA comenzó de forma incipiente a trabajar con maíz, en particular con manejo adaptativo en ambientes restrictivos, con suelos de menor capacidad de almacenaje de agua. El primer ensayo de este tipo se realizó en campo bajo, bajo siembra tardía y en secano. «El objetivo es conocer los pisos de producción del maíz en estos ambientes».
Informó que el proyecto contempla tanto los campos bajos en rotación con arroz, soja y pasturas como los campos de lomadas, aunque con abordajes distintos.
Consultado sobre si el maíz podría replicar el proceso de expansión que tuvo la soja en el este, Macedo indicó que parte de la información generada en los sistemas agrícolas clásicos del litoral oeste “es extrapolable”, pero remarcó que los campos de lomas y, sobre todo, los sistemas arroceros presentan particularidades propias que requieren su propia generación de datos.




