
El gobierno de Estados Unidos (EEUU) anunció un conjunto de medidas destinadas a “incentivar” la retención de vaquillonas, “ampliar” la capacidad de procesamiento y “fortalecer” a los productores ganaderos, con el objetivo de recuperar un rodeo vacuno que se encuentra en su nivel más bajo en 75 años.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció este lunes 31 de agosto la Ranchers First Initiative (Iniciativa Primero los Ganaderos), un paquete de acciones orientado a reconstruir el rodeo vacuno estadounidense y fortalecer la producción doméstica de carne vacuna.
La iniciativa profundiza el plan lanzado por el gobierno estadounidense en octubre de 2025 para fortalecer la industria de carne vacuna y llega en un escenario marcado por una fuerte reducción de la disponibilidad de ganado, precios elevados de la carne y dificultades para recomponer el stock de vientres.
Uno de los principales componentes del paquete apunta directamente a incentivar la retención de vaquillonas para reproducción, un factor clave para comenzar a expandir el rodeo.
El USDA anunció la creación de una nueva cobertura denominada Beef Retention and National Development (BRAND) dentro del programa Livestock Risk Protection (LRP). El mecanismo permitirá a los productores asegurar durante un período de dos años el valor económico de mantener una vaquillona como futura reproductora en lugar de enviarla a faena.
El sistema establecerá un valor protegido tomando como referencia el valor esperado de faena de la vaquillona al momento de contratar la cobertura. Si durante ese período el valor proyectado o efectivo de faena supera el beneficio económico de mantener al animal como reproductor, el seguro cubrirá la diferencia.
De esta forma, el gobierno estadounidense busca reducir parte del riesgo económico que enfrentan los productores cuando deciden retener hembras en momentos de precios elevados del ganado.
La secretaria de Agricultura de EEUU, Brooke L. Rollins, señaló que el objetivo es generar condiciones para recuperar el rodeo y fortalecer la posición de los productores dentro de la cadena.
“Estamos invirtiendo dinero real para reconstruir el gran rodeo vacuno estadounidense, dando a los productores las herramientas de gestión de riesgo que necesitan, reduciendo la burocracia que ha presionado a los operadores pequeños e independientes y exigiendo transparencia en un mercado que se ha consolidado y ha quedado en manos extranjeras durante demasiado tiempo”, afirmó Rollins.
Recuperación de campos e infraestructura
Otro de los componentes permitirá ampliar el acceso al Emergency Conservation Program (ECP) en superficies incorporadas al Conservation Reserve Program (CRP) destinadas a pastizales.
La medida apunta particularmente a establecimientos afectados por incendios y otros desastres naturales, permitiendo utilizar los recursos para acelerar la recuperación de infraestructura productiva y reducir las pérdidas de largo plazo.
Las sequías y los incendios registrados durante los últimos años en importantes regiones ganaderas han sido señalados entre los factores que contribuyeron a la reducción del rodeo estadounidense.
Más apoyo al procesamiento independiente
El paquete también busca incrementar la capacidad de procesamiento de frigoríficos pequeños, medianos y regionales, en un mercado caracterizado por una elevada concentración industrial.
Luego del programa Strengthening Processing for U.S. Ranchers (SPUR), que dispone de hasta US$ 500 millones para apoyar instalaciones de faena independientes y regionales, el USDA anunció la creación de un programa de préstamos garantizados.
Los recursos podrán utilizarse para crear cooperativas de procesamiento, ampliar pequeñas empresas y aumentar la variedad de proteínas animales procesadas.
Además, el USDA implementará una iniciativa orientada a fortalecer la continuidad de los procesadores regionales y mejorar la resiliencia de la cadena. El gobierno estadounidense considera que el proceso de recuperación del rodeo abre una oportunidad para que una mayor proporción de la capacidad industrial quede en manos de empresas estadounidenses independientes, plantas pequeñas y medianas y nuevas cooperativas.
Prioridad para la carne estadounidense en las compras públicas
Otro de los ejes será otorgar mayor prioridad a la carne vacuna producida y procesada localmente en las compras realizadas con fondos públicos.
El USDA buscará fomentar su utilización en instituciones federales y estatales, entre ellas hospitales, centros penitenciarios y otras dependencias públicas, además de profundizar las iniciativas orientadas a aumentar la presencia de productos estadounidenses en la alimentación escolar.
El objetivo es generar una mayor demanda institucional para la producción doméstica y fortalecer los canales comerciales para los ganaderos y procesadores locales.
Incorporación de nuevos productores
La iniciativa también contempla medidas destinadas a facilitar el ingreso de nuevos productores y veteranos de las Fuerzas Armadas a la actividad agropecuaria.
Los productores que comienzan su actividad podrán acceder a préstamos especializados de la Farm Service Agency (FSA) para adquirir tierra, ganado y equipamiento, además de asistencia en manejo de pasturas, programas de conservación y herramientas de gestión de riesgo.
El USDA anunció además la creación de una iniciativa específica para productores principiantes y veteranos, en coordinación con otras dependencias del gobierno.
Dos estrategias frente a la escasez de carne
El paquete se conoce pocos días después de que el presidente Donald Trump dispusiera una ampliación temporal de 300.000 toneladas del cupo de importación de recortes magros de carne vacuna que pueden ingresar a EEUU bajo el arancel correspondiente a la cuota, como respuesta a los elevados precios que enfrentan los consumidores.
La medida comienza a regir este 1° de setiembre por un período de 90 días, con un máximo adicional de 100.000 toneladas mensuales, y está destinada exclusivamente a recortes magros utilizados junto con carne estadounidense para producir carne picada.
De esta forma, la administración estadounidense está actuando sobre dos horizontes diferentes: en el corto plazo busca aumentar la disponibilidad de carne mediante mayores importaciones, mientras que en el mediano y largo plazo intenta reconstruir el rodeo y ampliar la capacidad de producción doméstica.
La Casa Blanca reconoció la semana pasada que las restricciones a las importaciones de ganado en pie desde México por el riesgo del gusano barrenador, junto con los efectos de sequías e incendios, continúan limitando la oferta. Al mismo tiempo, indicó que los datos del USDA muestran señales iniciales de crecimiento del rodeo desde julio de 2026.
Pese a esa incipiente recuperación, el gobierno estadounidense proyecta que la producción de carne vacuna caerá alrededor de 4% en 2026 frente al año anterior, reflejo de una disponibilidad de ganado que continúa siendo históricamente reducida.

