
Mauro Florentín
Redacción
A influjo de una creciente demanda de productos del agro, principalmente de la carne vacuna y los granos, el mercado de tierras en Uruguay se muestra activo. Se destacaron compraventas de campos arroceros, ganaderos y forestales en los meses recientes.
Entre los negocios de inmuebles rurales más significativos figura el de la empresa arrocera Pinamont Sociedad Anónima (SA), que resolvió concretar la adquisición de cerca de 2.700 hectáreas, distribuidas en varios padrones rurales, en el departamento de Treinta y Tres, que eran propiedad de la familia del exempresario agropecuario Hugo Manini Ríos, quien falleció en 2023 y era hermano del líder del partido Cabildo Abierto –exsenador y excomandante del Ejército– Guido Manini Ríos.
Así lo indican informaciones del mercado de tierras que recabó VERDE, y que publicó en un artículo en Agro de Búsqueda en agosto, con base en registros del Instituto Nacional de Colonización (INC) y en consulta con operadores del sector.
Señalan que el monto de esta transacción de campos es de US$ 11 millones y comprende suelos y mejoras incorporadas en el predio.
Hugo Manini fue presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), director del semanario La Mañana y, en la década de 1970, integró el grupo de derecha denominado Juventud Uruguaya de a Pie (JUP). Ya en el siglo XXI tuvo un acercamiento al Frente Amplio, específicamente al expresidente José Mujica.
En cuanto a la empresa compradora, Pinamont SA, es una firma productora y exportadora de arroz, registrada en el departamento de Cerro Largo, que tiene operaciones comerciales y administrativas en el estado brasileño de Rio Grande do Sul, y su presidente es Junior Figher Bizzi.
En los años recientes esta arrocera concretó exportaciones del grano por montos de entre US$ 6 millones y US$ 8 millones anuales, según estadísticas del instituto Uruguay XXI. Indican que a partir de 2010 estos negocios de comercio exterior de la empresa registraron una evolución creciente, pasando de unos US$ 630.000 en ese año a acercarse a los US$ 8 millones en 2025.
Otra compraventa que puede ser considerada relevante en cuanto al monto y/o la extensión, que también se registró recientemente, fue la de una serie de padrones rurales en el departamento de Flores, que totalizan 2.072 hectáreas, por un monto de US$ 12 millones, según las informaciones recabadas por VERDE.
Muestran que en este caso el comprador es el fundador y presidente de la firma De Larrobla & Asociados, Mariano de Larrobla, y la vendedora es Ana Cabrera Comitre, quien figura en los registros de otorgamientos de derecho de uso privado de aguas públicas del Ministerio de Ambiente.
De Larrobla & Asociados es la firma desarrolladora de Bantotal, una plataforma de software bancario que presta soluciones tecnológicas y es líder en América Latina, con más de 60 clientes en 12 países, según se establece en la web de la empresa y datos de Uruguay XXI.
Con esta adquisición de campos en Flores, De Larrobla expande su participación en el agro, al igual que otros empresarios del sector tecnológico y de servicios informáticos que en años recientes apostaron con inversiones significativas en la compra de tierras en Uruguay.
En agosto del año pasado Agro de Búsqueda publicó un artículo referido a algunos empresarios líderes del sector fintech, como los fundadores de la compañía uruguaya dLocal, entre otros, que compraron campos en los departamentos de Rocha y Durazno.
El mercado de campos se mostró atractivo para cierto perfil de inversores en los últimos tiempos, principalmente provenientes de Brasil, que concretaron adquisiciones de tierras en varios departamentos.
Una de las compraventas destacadas fue la de la empresa forestal maderera BrasPine, que pagó unos US$ 171 millones por 18.800 hectáreas pertenecientes al fideicomiso Bosques del Uruguay, como informó VERDE a principios de este año.
A esa operación se sumaron otras compras realizadas por brasileños en Rivera y Tacuarembó. Una de ellas fue la que realizó la Sociedad de Fomento Rural de Colonia Valdense (Sofoval), que vendió un campo de casi 3.000 hectáreas, en Rivera, a la firma Fazenda Santa María SAS, propiedad de capitales brasileños, por un monto de US$ 12,5 millones.
También fue un inversor brasileño el que adquirió en 2024 el reconocido establecimiento agropecuario Santa Clotilde, de la familia Bove Barriola, de unas 7.000 hectáreas en el departamento de Tacuarembó, por el cual pagó unos US$ 28 millones.
Mercado firme y alcista
Con un precio promedio de US$ 4.178 por hectárea, en 2025 el valor de la tierra en Uruguay marcó un máximo histórico y superó por primera vez la barrera de los US$ 4.000, tras una seguidilla de seis años con una tendencia al alza, según los datos de Estadísticas Agropecuarias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
Muestran que en 2025 se transaron 259.000 hectáreas, lo que significó una disminución de 31% respecto a la superficie comercializada en el año anterior.
Los departamentos de Colonia, Soriano y San José, con valores promedio por hectárea de US$ 9.707, US$ 7.964 y US$ 6.842, respectivamente, fueron los que registraron precios promedio más altos el año pasado, indican.
Según los datos de DIEA, los departamentos con mayor superficie transada fueron Paysandú, Durazno y Treinta y Tres, que acumularon algo más de 81.000 hectáreas, que representan 31% del área comercializada en el período, por US$ 281 millones, monto que comprende 26% del total.
Hubo una mayor cantidad de hectáreas transadas en el segundo semestre de 2025 respecto al primero, cuando además se registró un monto superior de compraventas. En los primeros seis meses del año pasado se comercializaron 111.205 hectáreas, mientras que en la segunda parte del ejercicio cambiaron de propiedad unas 147.727 hectáreas, conforme con las estadísticas del MGAP.
La información muestra que en el primer semestre el monto de estos negocios fue US$ 452 millones, mientras que en el segundo fue de casi US$ 630 millones, lo que reveló un dinamismo creciente hacia fines del año pasado.
En cuanto al comportamiento de esta actividad en el primer semestre de 2026, en el mercado de campos hubo una tendencia de precios “firmes” y hasta “alcista”, con una “alta” demanda, con una oferta relativamente “limitada”; los “campos agrícolas fueron muy demandados y con poca oferta” en estos meses, señaló a VERDE el directivo de la Cámara Uruguaya de Inmuebles Rurales (CUIR), Rodolfo Victorica.
Sostuvo que para los campos ganaderos “buenos” hubo una demanda también “muy sólida y firme” en la primera parte del año. En cuanto a los campos ganaderos de “menor calidad”, las tratativas entre el propietario y el potencial comprador son “más sensibles al precio y requieren mayor negociación” para sus transacciones, comparó.
En lo que va de este segundo semestre el mercado de tierras también se presenta “movido”, con precios “históricamente altos, aunque los valores de los commodities no estén tan elevados” como en otros momentos, comentó. Y acotó que, al haber “poca oferta”, esto hace que los precios estén “altos e interesantes para los propietarios”.
Con respecto al proyecto de ley de regulación de compra de tierras por parte de extranjeros, que fue desarchivado por el Frente Amplio en el Senado, Victorica sostuvo que al día de hoy este asunto tuvo “cero fuerza”, y expresó que eso para los compradores “no existe y está muy lejos de incidir”.
“Este gobierno lo tiene claro, y no importa el color político que sea, tienen claro que eso no sirve para Uruguay, no es una ganancia, es una idea loca de alguien que la quiso tratar de implementar para asustar y para hacer daño, porque es la única manera de ver esto, porque la tierra nadie se la lleva a ningún lugar”, dijo.
Este operador destacó que actualmente en este sector de actividad “hay movimiento, deja plata y es lo que mueve también un poco toda esta industria del agro”.
Por ese lado “no veo que ningún fondo se haya retraído” en su interés en comprar tierras, y en la CUIR se le restó importancia al tema, porque “realmente no tiene fuerza”, enfatizó el empresario que integra la firma Caldeyro Victorica Bienes Raíces, a diferencia de lo planteado por la Asociación Rural del Uruguay e integrantes de la oposición en la Comisión de Ganadería del Senado.
Remarcó que el mercado de campos se puso “interesante”, con “mucho movimiento”, aunque el tema es que “las concreciones están difíciles, porque al haber poca oferta, tampoco se cierran muchas transacciones”. Lo cierto es que “hay gente buscando campos siempre”, sostuvo.




