
El mercado financiero brasileño reaccionó con “fuertes” caídas en acciones y bonos tras el resultado electoral del domingo, mientras el dólar llegó a subir 12% frente al real durante la sesión. Entre las compañías brasileñas que cotizan en Estados Unidos (EEUU), Itaú cayó 20%, Bradesco 30% y Petrobras cerca de 15%, en una jornada marcada por la volatilidad.
Estos fueron los principales impactos de la definición electoral del país norteño que destacó el asesor financiero de Urraburu Gestión Patrimonial, Ignacio Bello, en Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy. El mercado había llegado a la segunda vuelta fuertemente posicionado para un triunfo de Bolsonaro, por lo que el resultado electoral generó una corrección particularmente intensa, al conocerse que Luiz Inácio da Silva Lula resultó ganador de las elecciones.
Después de la primera vuelta, acciones y bonos brasileños habían registrado fuertes subas, incluso con la deuda de Brasil moviéndose a contramano de un mercado internacional de bonos que atravesaba un período bajista. “Veníamos como muy encima de la cresta de la ola”, explicó Bello. Ese posicionamiento amplificó la reacción posterior. “Ayer lunes fue un día muy movido, muy volátil. El resultado fue el inverso y hasta un poco más”, dijo.
Caídas de dos dígitos
Uno de los movimientos más importantes se produjo en el ETF que replica el comportamiento de las empresas brasileñas que cotizan en EEUU. Bello indicó que llegó a caer hasta 28% durante la sesión, aunque posteriormente recuperó parte del terreno y terminó con una baja próxima a 20%. “Es bastante considerable”, advirtió.
El Bovespa también llegó a registrar una caída cercana a 20% durante la jornada, con un impacto particularmente importante entre empresas de menor capitalización. Dentro de las grandes compañías brasileñas que operan en el mercado estadounidense también se registraron fuertes correcciones.
Itaú cerró con una baja de 20% y Bradesco cayó 30%, luego de haber sido dos de las acciones que habían reaccionado con mayor fortaleza después de la primera vuelta. En energía, Petrobras retrocedió cerca de 15%.
También hubo ajustes entre compañías tecnológicas o con una exposición importante al mercado brasileño. Mercado Libre cayó hasta 10% y Nubank 16%, señaló Bello. En cambio, las correcciones fueron menores en Vale y Suzano, con retrocesos de entre 2% y 4%. Entre otras compañías vinculadas directamente con sectores relevantes para Uruguay, Bello destacó una caída de 22% en Minerva, de 9% en Marfrig y cercana a 8% en Gerdau.
Bonos también corrigieron
La deuda brasileña acompañó el movimiento, aunque con diferencias importantes dependiendo del plazo. Los bonos más cortos tuvieron ajustes menores, mientras las pérdidas aumentaron a medida que se extendía la duración de los títulos. Bello señaló que el bono brasileño a cinco años quedó con un rendimiento cercano a 5,8% anual en dólares, mientras el título a 10 años bajó alrededor de 1,5% en precio y pasó a rendir 6,3%.
En los plazos mayores, el bono a 20 años perdió aproximadamente dos puntos y quedó con un rendimiento de 7,4% anual en dólares, mientras el título a 30 años cayó casi cuatro puntos y pasó a rendir aproximadamente 7,75%.
Para Bello, la reacción refleja también la atención que el mercado está poniendo sobre la situación fiscal de Brasil y las señales que pueda dar el próximo gobierno en materia de manejo de las cuentas públicas.
Mercado cambiario
El mercado cambiario fue otro de los termómetros de la jornada. Bello señaló que el dólar llegó a avanzar alrededor de 12% frente al real y acercarse a R$ 5,60, aunque posteriormente moderó parte de la suba. El movimiento se produjo además en un escenario en el que Brasil enfrenta presiones inflacionarias y mantiene una tasa Selic elevada, factores que también influyen sobre los flujos internacionales de capital. “Es un claro termómetro de qué es lo que el mercado está viendo”, dijo.
En Uruguay, en cambio, la reacción inicial fue considerablemente menor. El dólar recuperó parte del terreno perdido al cierre de la semana anterior, avanzó aproximadamente 0,5% y quedó sobre $ 40,20. Bello consideró que todavía era temprano para atribuir directamente ese movimiento a lo sucedido en Brasil. “Somos de reaccionar no tan rápido, así que capaz que en los próximos días podemos tener algo más de movimiento por ese lado”, indicó.
Primeras señales económicas
Superada la reacción inicial, Bello entiende que el foco de los inversores pasará ahora de la elección a la conformación y las primeras decisiones económicas del próximo gobierno. Entre los puntos a observar mencionó quién asumirá la conducción económica y qué orientación adoptará la política fiscal.
“La mirada va a estar en la parte política, a ver qué anuncios puede haber desde el lado económico”, señaló. El mercado buscará determinar, entre otras cosas, si las medidas que incrementaron el déficit fiscal durante las semanas previas a las elecciones respondieron principalmente a la coyuntura electoral o anticipan una orientación que continuará durante la nueva administración.
Después de una jornada de fuertes correcciones, acciones, bonos y real quedan así pendientes de las primeras definiciones económicas y fiscales, que serán determinantes para establecer si el movimiento posterior a la elección fue una reacción inicial o el comienzo de un ajuste más prolongado en los activos brasileños.

