
El conflicto geopolítico entre Estados Unidos (EEUU) e Irán se reactivó en las últimas horas y volvió a “impulsar” el precio del petróleo, que este lunes operó por encima de los US$ 90 por barril en el caso del Brent, con impacto “directo” en los mercados financieros internacionales. Así lo analizó el economista y asesor financiero Ignacio Bello, de Urraburu Corredores de Bolsa, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El índice accionario S&P 500 había alcanzado la semana anterior un máximo histórico que no marcaba desde junio, pero el resurgimiento del conflicto cortó la tendencia alcista. Bello explicó que los inversores «salieron a tomar ganancias y a generar coberturas» ante el nuevo escenario. «Nada grave. Movimientos normales de la volatilidad diaria de los mercados», señaló. Los rendimientos de la renta fija estadounidense también subieron, en especial en los plazos más largos, entre los diez y los 30 años.
En la semana previa se difundieron los datos de inflación al consumidor, al productor y de ventas minoristas en EEUU. El IPC de julio subió 0,1% mensual, en línea con lo esperado, y el acumulado a 12 meses bajó de 3,5% a 3,4%. La inflación subyacente avanzó 0,2% y el dato interanual pasó de 2,6% a 2,5%.
El rubro alojamiento fue el de mayor incidencia en el mes, mientras que energía cayó 1,5% mensual pero acumula una suba cercana al 15% (14,7%) en 12 meses. El sector servicios, muy vinculado al mercado laboral, tuvo una variación mensual de 0,2% y acumula 3,2% en 12 meses, por encima de la inflación subyacente.
La inflación al productor no mostró grandes cambios: el dato subyacente subió 0,2% en el mes, aunque el acumulado a 12 meses bajó de 4,75% a 4,2%, mientras que el índice general recortó su variación interanual de 5,5% a 4,7%. Las ventas minoristas, en tanto, cayeron 0,6% en julio, el peor registro desde mayo de 2025, y el grupo de control, más vinculado al cálculo del PBI, retrocedió 0,4%.
Bello indicó que los tres indicadores «no apuran a la Reserva Federal americana para que actúe con una suba de tasas de interés.» Como consecuencia, el mercado de futuros redujo de un 50% a un 35% la probabilidad de que la Fed suba las tasas en la reunión de septiembre.
Ese cambio de expectativas movió la curva de rendimientos en dólares: los plazos cortos bajaron, mientras que los tramos de diez, 20 y 30 años continuaron en alza, en un movimiento de empinamiento que el economista vinculó al mayor gasto y a la mayor emisión de deuda de EEUU. El Tesoro americano licitó bonos a diez y a 30 años con rendimientos elevados: el de diez años cerró en 4,68%, el más alto desde 2007, y el de 30 años en 5,21%, un máximo desde 2001.
A nivel regional, Bello destacó el dato de inflación de Brasil, que subió 0,07% en el mes y acumuló 4,44% en 12 meses, por debajo del 4,64% previo. El real brasileño se depreció cerca de 2,8% en la semana, en medio de la volatilidad política previa a la primera vuelta electoral, con inversores extranjeros recortando posiciones. El tipo de cambio pasó de 5,08 a 5,22.
A nivel local, el Banco Central sesiona hoy en el Copom, sin cambios previstos en la tasa de política monetaria, que se mantendría en 5,75%. La encuesta de expectativas relevada la semana pasada proyecta una inflación de 0,27% para agosto, lo que llevaría el acumulado a 12 meses de 4,27% a 4,56%, dentro del rango objetivo pero por encima del centro de 4,5%.
Para el cierre de 2026 se espera una inflación de 4,70%, levemente por debajo del 4,77% de la encuesta anterior, mientras que para los próximos 12 meses se mantiene en 4,5% y para 2027 baja de 4,60% a 4,55%.
En cuanto al tipo de cambio, la encuesta ubica el cierre de 2026 en $40,60, por debajo de los $40,80 previstos anteriormente, lo que implicaría una suba anual de 4%, por debajo de la inflación esperada. Para los próximos 12 meses se proyecta en $41,16, un alza cercana al 2%, y para 2027 se espera un incremento de 2,5%.

