Syngenta ELIBRA (cuadrada)
AMAUTA Institucional (cuadrado)
Agricultura
Colza: cosechar demasiado seca puede elevar pérdidas hasta niveles de 300 kg/ha
19 de octubre de 2026 - 09:56 hs.
colza-arrivillaga-e1781641850267

Con 97% del área de colza encaminada hacia cosecha directa, el momento de ingreso a la chacra y la regulación de la cosechadora vuelven a ser determinantes para evitar pérdidas que, en evaluaciones realizadas en Uruguay, se ubicaron habitualmente entre “100 y 300 kilos por hectárea”, aunque con situaciones “puntuales” considerablemente superiores.

Así lo señaló el director del Sistema Agrícola Ganadero de INIA, Sebastián Mazzilli, dijo en Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy, en el marco de la jornada de Cultivos de Invierno de Greising y Elizarzú. Sostuvo que la cosecha será un momento particularmente desafiante en esta campaña y advirtió que una mala decisión en esta etapa puede hacer perder parte de lo ganado durante todo el ciclo del cultivo.

“Se pueden dar pérdidas que generamos durante el cultivo con mejores manejos y mejor fertilización, y después las perdemos por una mala praxis en la cosecha”, destacó Mazzilli, quien participó de una jornada donde presentó los principales elementos a considerar durante la cosecha de colza, a partir de información disponible a nivel local, regional e internacional.

Uno de los primeros puntos es la “fuerte” predominancia de la cosecha directa. De acuerdo con los datos presentados en la Mesa Tecnológica de Oleaginosos, 97% del área se cosecharía directamente. El hilerado continúa siendo una alternativa, pero aspectos como los problemas con pájaros, la disponibilidad de maquinaria y los “mayores” costos han reducido su utilización.

En los cultivos que serán cosechados directamente, Mazzilli puso especial atención sobre el momento de aplicación de los desecantes. El desecante no debería utilizarse como una herramienta para adelantar significativamente la cosecha, sino aplicarse hacia el final del proceso de maduración.

El segundo aspecto central es la humedad con la que comienza la cosecha. El investigador recomendó arrancar con cierto margen de humedad para evitar que el cultivo termine siendo levantado demasiado seco.

“La caída de uno o dos puntos por día de humedad hace que terminemos cosechando con menos de ocho, que ahí es donde se dan las pérdidas muy importantes”, señaló.

Para el investigador del INIA, el problema adquiere especial relevancia por la velocidad con que puede perder humedad la colza una vez alcanzada la madurez. Esperar demasiado para ingresar puede incrementar sensiblemente las pérdidas de grano.

La información disponible en Uruguay todavía es limitada, pero existen antecedentes que permiten dimensionar el problema. Mazzilli destacó un trabajo realizado por Fucrea sobre una serie de establecimientos y otro desarrollado por ALUR aproximadamente una década atrás.

“Ahí daban rangos de pérdida entre 100 y 300 kilos dependiendo del trabajo”, comentó. Dentro de esos relevamientos existió una variabilidad muy importante, desde situaciones prácticamente sin pérdidas hasta casos extremos próximos a 1.000 kg/ha.

Cuando se observa la bibliografía disponible, Mazzilli señaló que pérdidas del orden de 100 a 120 kg/ha pueden considerarse una referencia razonable para el cultivo. Sin embargo, su importancia económica depende directamente del rendimiento obtenido. “Sacamos pocos kilos y perdemos 100 kilos, es mucho”, advirtió.

Los trabajos analizados muestran dos factores particularmente relevantes. El primero vuelve a ser el momento de cosecha y evitar que el grano llegue excesivamente seco. El segundo es la regulación de la cosechadora.

Una misma chacra puede presentar niveles muy diferentes de pérdidas dependiendo de cómo se encuentre configurada la máquina al momento de realizar el trabajo. Por eso, además de elegir correctamente cuándo ingresar, resulta necesario controlar y ajustar la cosechadora durante la operación.

En paralelo, INIA está terminando un nuevo manual para el cultivo de colza, que quedará disponible hacia fines de octubre. El documento fue presentado en la Mesa Tecnológica de Oleaginosos y actualmente atraviesa sus últimos ajustes. Será el primer cultivo para el cual INIA desarrolla una herramienta de estas características, con el objetivo de ordenar en un único lugar la información técnica regional y nacional disponible. “Es un manual vivo”, destacó Mazzilli.

La intención es actualizarlo a medida que aparezcan nuevos problemas o información. Un ejemplo ocurrió durante esta misma campaña con la aparición de una mosca en colza que inicialmente no estaba contemplada porque hasta ahora no había representado un problema relevante. La información ya fue incorporada al manual.

El documento abarcará todo el ciclo, desde la siembra hasta la cosecha, e incluirá además aspectos vinculados al manejo de polinizadores y la interacción con la apicultura.

No solamente considerará el efecto de las abejas sobre el cultivo, sino también información destinada a los apicultores sobre el manejo de las colmenas, la producción de miel y su reproducción.

INIA analiza además incorporar un capítulo específico que reúna la reglamentación asociada al cultivo de colza, completando así una herramienta que pretende mantenerse actualizada campaña tras campaña.

Escuchá la noticia:
Sebastián Mazzilli - INIA - 16-10-26 - verdemedia

Comparte esta noticia!

ERRO – Agroinsumos (cuadrada)
DISA – Fertilizantes (cuadrada)
DRAGUR – Institucional (cuadrada)

Noticias Relacionadas

Agricultura
Cofco proyecta 3,2 Mt de soja para Uruguay y un rinde cercano a 2.700 kg/ha
Agricultura
Fertilizantes: Urea rebota con fuerza y fosfatados se mantienen estables
Agricultura
Soja en Chicago: quinta baja consecutiva y saldo semanal negativo
Agricultura
Sclerotinia: advierten por “alto” riesgo en soja, tras campaña “favorable” para la enfermedad en colza
Scroll al inicio